Durante tiempos de incertidumbre como la pandemia de COVID-19, la propiedad de una vivienda puede proporcionar un mayor sentido de seguridad y estabilidad. Según un estudio publicado en el Journal of Health and Social Behavior, la propiedad de una vivienda está asociada con un menor riesgo de depresión y ansiedad, así como con un mayor bienestar psicológico en general. Otro estudio, publicado en el Journal of Housing Economics, encontró que la propiedad de una vivienda también está asociada con un mayor bienestar emocional y menores niveles de estrés.
Para aquellas personas que ya son propietarias de una vivienda, tener un lugar seguro y permanente donde vivir puede ser especialmente importante durante tiempos de incertidumbre. Esto les permite tomar medidas adicionales para proteger su hogar y les proporciona un sentido de control y autonomía personal, según un estudio publicado en el Journal of Family and Economic Issues. Además, el hecho de no tener que preocuparse por el riesgo de ser desalojados o tener que enfrentar cambios repentinos en sus arreglos de vivienda puede ayudar a mitigar el estrés y la ansiedad generados por la incertidumbre.
Por otro lado, aquellas personas que no tienen su propia propiedad pueden sentirse más vulnerables y menos seguras durante tiempos de incertidumbre. Pueden preocuparse por el riesgo de ser desalojados o tener que enfrentar cambios repentinos en sus arreglos de vivienda, lo que puede agregar estrés y ansiedad a una situación ya de por sí estresante. También pueden sentirse menos seguros en general al no tener control sobre dónde viven y cómo pueden proteger su hogar.
En resumen, tener su propia propiedad puede proporcionar un mayor sentido de seguridad y estabilidad durante tiempos de incertidumbre, ya que proporciona un lugar seguro y permanente donde vivir y permite tomar medidas adicionales para proteger el hogar. Sin embargo, es importante tener en cuenta que adquirir una propiedad también conlleva responsabilidades y compromisos financieros, por lo que es importante estar preparado y ser consciente de lo que se está adquiriendo. Además, es importante recordar que la propiedad de una vivienda no garantiza el bienestar psicológico y emocional de una persona y que hay muchos otros factores que también pueden afectar estos aspectos de la vida.
Aqui los estudios tomados en referencia para este post:
- Journal of Health and Social Behavior: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2908647/
- Journal of Housing Economics: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1051137707000491
- Journal of Family and Economic Issues: https://link.springer.com/article/10.1007/s10834-010-9223-2
Jaycel Nova - MisCasasRD

