Se7en es un thriller criminal clásico en el que dos detectives investigan una serie de asesinatos relacionados con los siete pecados capitales. Aunque la película tiene como telón de fondo un asesinato misterioso, hay muchas lecciones que podemos aprender de los personajes y sus acciones que también se pueden aplicar a las transacciones inmobiliarias.
Uno de los errores más comunes en las negociaciones inmobiliarias es perder la paciencia y mostrar ira durante el proceso. Dado que la ira es uno de los siete pecados capitales, también puede ser una trampa peligrosa en el sector inmobiliario. Perder la calma puede hacer que la otra parte se ponga a la defensiva y sea difícil de tratar, lo que puede hacer que la alianza se rompa.
Otro error común en la negociación de una propiedad inmobiliaria es ser demasiado codicioso y tratar de obtener la mayor cantidad posible, sin tener en cuenta las necesidades y deseos de la otra parte. Esto se relaciona con el pecado capital de la gula, ya que ambos implican una falta de moderación y un enfoque en uno mismo en lugar de en la relación con la otra parte.
Asimismo, no estar dispuesto a hacer concesiones o compromisos razonables es un error común en la negociación de una propiedad inmobiliaria. Esto se relaciona con el pecado capital de la avaricia, ya que ambos implican una falta de generosidad y un enfoque en el propio interés en lugar de en el bienestar común.
Es importante evitar la pereza y hacer suficientes investigaciones y due diligence antes de la negociación. Al igual que la pereza es uno de los siete pecados capitales, también puede ser un error peligroso en una negociación inmobiliaria, ya que puede llevar a una falta de preparación y a una toma de decisiones basada en información incompleta o incorrecta.
El orgullo puede ser perjudicial en una negociación de propiedades inmobiliarias ya que puede llevar a una persona a ser demasiado autosuficiente y a no considerar los puntos de vista de la otra parte. En una negociación, es importante ser humilde y estar dispuesto a escuchar y considerar las perspectivas y necesidades de todas las partes involucradas.
La lujuria puede manifestarse en una negociación de propiedades inmobiliarias como un deseo desmedido por obtener el mejor trato posible a cualquier costo. Esto puede llevar a una persona a ser poco ético y a hacer tratos deshonestos, lo que puede socavar la confianza y arruinar una negociación. En cambio, es importante considerar sus necesidades y las necesidades de la otra persona y trabajar juntos para llegar a un buen acuerdo.
De esta forma, la película “Se7en” nos muestra lo importante que es evitar ciertos errores en cualquier situación, incluso en la negociaciones inmobiliarias. Al recordar estos errores y evitarlos, podemos mejorar nuestra capacidad para llegar a mejores acuerdos y eliminar, por ejemplo, los problemas que a menudo dificultan las negociaciones exitosas.
En MisCasasRD tenemos como objetivo fundamental lograr negociaciones justas, evitando estos errores, logrando así el Ganar-Ganar, fundamental para toda negociación equilibrada.

